12/02/2011


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.Aquí escribes el resto del contenido que no se vera.

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02/10/2010

“La gente necesita una voz”




La gente necesita una voz
Por Flyra

Para conocer a Tito Escárate podemos comenzar leyendo su biografía publicada en el portal de la SCD:

“Tito Escárate comenzó en la música a principios de los años ‘80. A mediados de esa década formó la banda “Compañero de Viajes”. Con ella realizó innumerables actuaciones y una grabación oficial entre los años ’88 y ’89, pero existen también registros extra oficiales de diferentes etapas de la agrupación.


El año ’92 emprende un nuevo proyecto:”Los Cráneos”, con estos recorre un camino hasta el ’98, logrando gran notoriedad en el mundo subterráneo especialmente por una mítica primera formación que duró hasta el año ’96. De este período existen registros en vivo y en estudio. Luego vendrá “Muralla China”, banda con la que ha publicado dos discos: “Flores Mutantes” (2000), trabajo que originalmente fue un libro-disco que incluía letras de canciones + textos poéticos; y “Santos Urbanos” (2004), compacto firmado como Tito Escárate y Muralla China.

En el terreno de la investigación musical ha publicado dos libros ,”Frutos del País, historia del rock chileno” (1994), y “Canción Telepática, Rock en Chile” (1998), el cual contiene entrevistas a personajes centrales de nuestra historia musical contemporánea. Su último trabajo en este ámbito fue el documental: “La memoria de la música”, que realizó junto a Alvaro Escobar”.



Con toda esta trayectoria, Tito ahora nos sorprende con la promoción de una canción llamada “Carnaval”, donde tanto la letra como el video-clip expresa un interesante mensaje social, una disconformidad seria con el actual orden social y político. Frente al Bellas Artes de Santiago lo entrevistamos, mientras detrás nuestro, un perro callejero pasaba la resaca nocturna enroscado en el pasto.

Cuéntanos sobre esta canción “Carnaval” y su video, realizado con distintas tomas de una misma pintura.
“Bueno, queríamos hacer un trabajo con lo mínimo, un trabajo de clip músical pero con lo mínimo y asociado a una visualidad, en este caso, a un pintor. Antes lo habíamos hecho con Titi Gana, con un tema que se llama “Musa”, y ahora lo hicimos con Alberto Jerez, un pintor muy interesante, lleno de ironía, de color, y muy naif también, con un contenido fuerte y un gran sentido del humor, que es una cosa maravillosa. Sus monos dicen cosas, hablan de personajes, y eso fue interesante para el clip, cuya canción tiene un borde o una relación con la social”.

¿Es el single-adelanto del nuevo disco que se viene?
“Todavía no tenemos claro cuál va a ser el single, pero con esta canción la gente engancha naturalmente, entonces obviamente ya tiene ganado un espacio auditivo. Por eso sí, creo que “Carnaval” es el primer lanzamiento del disco nuevo, que se llama “Sur Blues”.

¿Para cuando viene ese disco?
“La idea era lanzarlo en septiembre, tenemos una fecha el jueves 9 en la SCD de Bellavista (Santiago), pero no sé si alcancemos a tenerlo para esa fecha. Igual, la idea es que en septiembre esté sí o sí, o sea, a fines de septiembre tiene que estar en nuestras manos. Ahora, si ocupamos esa fecha de la SCD, lo más probable es que hagamos un pre-lanzamiento, con muestra de este clip y otros videos más”.

Después del terremoto subiste a la red una canción, un blues grabado en tu pieza casi, ¿viene esa canción en el disco?
“Sí, va ese tema también. En general son todas cosas que empezaron desde el 2007 y hasta el 2010, con algunas cosas más antiguas”.

¿Cuál ha sido la reacción de la gente a la propuesta del clip “Carnaval”?
“Nosotros siempre estamos como enamorados de la modernidad, como si ahí estuviera la solución de todo, pero también está toda nuestra tradición ciudadana, política, artística, y en este caso, el pintor Alberto Jerez, que participó en la campaña de Salvador Allende, fue senador de la república y un hombre de izquierda intransable. Si lo quieren conocer podrían buscar una entrevista que salió de él en el Clinic, donde se retrata de cuerpo entero: un tipo valiente, que se dedicó a la pintura casi por casualidad, viviendo en la clandestinidad en los años ’80, amenazado de muerte y luchando contra la dictadura. Todo ese proceso dio como resultado estas pinturas, que son como te digo una manera muy naif de abordar el arte plástico, pero lleno de color, lleno de contenido, con una estética que él propone muy interesante para mi gusto, y sobre todo porque se da en un momento en que se requiere de un discurso crítico”

¿Y dónde están los espacios para este discurso crítico?
“Yo creo que la gente joven, la gente mediana, la gente vieja, la gente de todas las generaciones, de todos los colores, se identifica con ese discurso crítico porque todos somos el pueblo, la mayoría de los que no estamos en el poder somos el pueblo, y la pintura de Jerez, igual como la canción “Carnaval”, hablan del amor del pueblo, y de que hoy necesitamos tener una voz clara. Frente a las cosas que suceden no puedes no tener opinión porque esto es un saqueo a la gente, vivimos en un estado permanente de saqueo, las transnacionales, los consorcios, las empresas saquean a la gente, la explotan. Esta es una pulpería organizada con tarjetas de plástico, y nosotros somos esclavos de esa pulpería. Por un lado no hay reacción, pero por otro sí hay, y la gente empieza tomar conciencia que la cosa es con ellos y que es escandalosa la división entre los que tienen demasiado y los que no tienen nada”.

¿Crees que los artistas deben jugársela más por este discurso crítico?
“Al menos yo, modestamente, siempre he sentido que una parte de mi obra debe estar al servicio de la gente. Y así se ha dado naturalmente, porque me siento y soy parte del pueblo. Mi padre fue obrero en ferrocarriles, tengo un sentido social heredado de mi madre, toda gente que luchó, y también he tenido la suerte de conocer gente que nunca ha claudicado, como Alberto Jerez. Esas son las voces que necesita la gente”.

Tito en Valparaíso

¿Cuando tendremos a Tito Escárate en el puerto?
“A propósito de la intensidad de la pintura de Alberto Jerez, para mí Valparaíso es intensidad. Como dice Eduardo Parra, “horizonte desmesurado”. Me encanta ir a Valparaíso. Tengo que ir en octubre, el 29, a tocar en el rock carnaza, pero sin banda, solamente con mi guitarra, y después en noviembre o diciembre vamos a ir a lanzar al disco allá, esperamos tocar con una banda del puerto que por ahora es una sorpresa”.

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13/09/2010

La República Allendista (ciencia ficción onda Hollywood)



Por Genovesio

Empieza con los jóvenes de la UP levantando el Diego Portales (actual Gabriela Mistral) a mano nomás, dando talleres de ortografía en La pintana, en Peñalolen, en San Bernardo. Suenan Los Jiavas o Sol y lluvia. Pero el protagonista se va de farra unas semanas, hace perder el equilibrio de la realidad y deviene el cataclismo, la subhistoria que arma la superficie. Llega Pinochet. Bombardea La Moneda, bombardea Chuqui-Camata, bombardea el morro de Arica, bombardea los Moai, bombardea todos los símbolos de la República Allendista.


Pasan todas las pálidas que tienen que pasar en una película de Hollywood, con mucha sal y mucha pimienta para que no se vuelva un bodrio.

Parece que mejora, al viejo casi lo matan, pero no. Se negocia la retirada. Parece que va a ser mejor, pero no, los viejos amigos traicionan por la espalda, más bien por el costado. Y cuando todo se va acomodando para un final de mierda, se enciende otra vez la pantalla yéndose todo al carajo. Llega Piñera, la derecha financiera, el tipo que cayó dos veces por manejo de información privilegiada.

Pero al final llegan los Allendistas y retoman el poder a través de las armas.

Los grupos de poder emigran a los barrios Opus Dei de la República Checa.

La concerta se hace amiga y susurra perreríos en las peñas.

El país se vuelve una gran fábrica de monitores.

Final feliz comunista.


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18/08/2010

:: Ensayos de Costilla :: La Historia Oral ::




Muchos historiadores de la “vieja escuela” e incluso algunos posteriores a la revolución metodológica iniciada por “Los Annales” (1929) catalogan la historia oral como un convidado de piedra en la historiografía. La oralidad no constituiría ningún avance y la palabra no estampada en el papel no tendría validez como fuente por sí misma para la reconstrucción del pasado. No es más que un acompañamiento, con un papel secundario, cuya máxima utilidad debiese ser corroborar el testimonio escrito.

Los investigadores tradicionales rechazan la historia oral, pues consideran más seguro para la reconstrucción de nuestro pasado un documento tangible: “obsesionados por la documentación, se interesan en sus fuentes por tres cualidades que no posee la historia oral: insisten en la precisión formal, resulta importante ver la naturaleza estable de la evidencia, y un documento es un objeto” (Burke, Peter, Danton, Robert; Gwyn Prins. “Formas de hacer historia”).

No obstante esta visión, la historial oral ha ido ganando terreno en los últimos años. Incluso, muchos historiadores usan el testimonio oral como fuente única y troncal de sus estudios. La razón es que la historia oral, lo que busca, es precisamente el rescate de los aspectos subjetivos, individuales o sociales en un periodo determinado de nuestra historia, declarar participaciones personales en hechos históricos conocidos, aclarar aspectos oscuros, nuevos puntos de vista, etc., que se inserten en un terreno ya conocido y que pueda documentarse, es decir, confrontarse con las fuentes escritas.

Vemos aquí el primer y más significativo aporte de la historia oral: rescatar del anonimato a ciertos sujetos para reivindicarles su historicidad. Su validez metodológica es que transforma a seres antes desconocidos, ignorados y ubicados al margen del campo de conocimiento histórico, en sujetos con voz y dables de ser recordados.

Con ello, viene el segundo aporte: ensanchar el espectro de estudio de la historiografía e, incluso, democratizar al objeto. Así, cabe preguntarse si la no utilización o desaprovechamiento de esta fuente –que abre una nueva gama de conocimiento– es sólo un prejuicio ante lo nuevo, pues romper con códigos ya establecidos es una tarea bastante dificultosa.



A pesar de estas dos cualidades, el gran problema de la historia oral radica, puntualmente, en la subjetividad con que a ésta se la asocia y, por ende, a su mal utilización o valorización. De esta forma, se explica la poca tolerancia de los estudiosos, y su insistencia en desacreditar esta fuente, llamando incluso a las nuevas generaciones a no tomar en cuenta esta prodigiosa y vanguardista técnica.

ERROR HISTÓRICO

Aquellos historiadores que obran del modo recién descrito obvian y dejan fuera una parte trascendental de este medio. La historia oral, con su riqueza de detalles, su humanidad, su emoción frecuente, y siempre con su escepticismo sobre el quehacer histórico, se encuentra mejor preparada para estos componentes vitales de la tarea del historiador: la tradición y el recuerdo, el pasado y el presente. Ella rescata y reafirma la riqueza en los detalles por ejemplo de la vida diaria, su humanidad y su emoción frecuente. Eso la hace enriquecedora, ya que al utilizarla el relato se torna más vivo, más cercano, más hermoso.

Podemos entonces afirmar entonces que “la historia oral es un método útil para poner de manifiesto cómo la cultura, basada en experiencias cotidianas compartidas, genera, de forma más o menos consciente, un discurso sobre los fenómenos sociales una forma de pensar habitual” (Gil Villa, Fernando; Atón, José Ignacio, año 2000. “Historia oral y desviación”).

Por lo mismo, ¿por qué no es válido considerar la posibilidad de utilizar un relato como fuente para el estudio, más si consideremos que éste representa una realidad histórica para quien la vivió, es decir, para el narrador?

Existe una riqueza enorme en los sectores populares, una riqueza en memorias que fueron experiencias, que pasan a recuerdos y que quedan destinadas al olvido. Si la historia oral puede rescatar la memoria, entonces ¿por qué no hacerlo?



Al decir de Leopoldo Benavides: “Naturalmente la historia oral, considerada como un sistema extractor de recuerdos, de ideas y memorias y destinado al mejor conocimiento de la historia de los sectores populares no puede sino partir de la consideración de la memoria popular. Se trata de reconstruir los hechos o puntos de referencia de la experiencia vital de estos sectores, de mi vida concreta con el fin de devolverlas a un lugar en la historia que ellas contribuyen a realizar”.

En resumen, admitamos que no importa cómo obtengamos la información: tanto la historia oral como la escrita nos puede mentir. ¿Quién nos afirma que ciertos documentos no han falseado su información? Ahora, si la mayoría de los historiadores la rechazan por no creer en ella, es un problema de prejuicio y de poca fe con el informante, pero también con el investigador, quien posee una responsabilidad primordial.

La historia oral nos plantea un problema. Pero así como ocurre con cualquier tipo de fuente, esto sólo implica una mayor responsabilidad para el investigador a la hora de su escrutinio valorativo. Por dicha razón es que al historiador le corresponde estudiar los temas, manejar una buena base de información. La ecuación para lograr una mayor credibilidad es la siguiente: de la mayor o menor preparación y habilidad del investigador dependerá que su trabajo se transforme en un verdadero triunfo o un rotundo fracaso. La fuerza de la historia oral es la de cualquier historia que tenga una seriedad metodológica. Esta fuerza procede de la diversidad de las fuentes consultadas y de la inteligencia con que se han utilizado.

Ahora, al trabajar con la historia oral, usando como técnica de recopilación de datos la entrevista y el relato de individuos, estamos rescatando parte de la memoria social. Este tipo de investigaciones permite traer al presente lo ausente, como se dijo anteriormente. La responsabilidad de la memoria tanto individual como colectiva resulta significativa para la construcción histórica, pues representa la vivencia de personas comunes y corrientes que han vivido en algunas ocasiones situaciones de trauma que de un modo u otro los marca, dando la posibilidad a través de ese suceso que los sujetos se manifiesten.

Es por ello que en el acto de la rememoración, que implica en muchos casos un sufrimiento, permite a la historiografía hacerse cargo de dichos hechos para que en un futuro no olvidemos lo sucedido. Es un llamado de atención que el futuro le reclama al pasado, para que nunca más volvamos a repetirlos.

La memoria es en gran parte recuerdos de costumbres, contemplados no sólo como justificación y trascendencia de determinados personajes (individuos o colectivos) sino que además, su accionar es fuente de vida en sí mismo, lo que constituye la mayor riqueza de dicha metodología: la historia oral.

El mayor problema que presenta el trabajar con la memoria es que esta va de la mano con la subjetividad. La memoria es frágil, nos engaña u omite ciertos datos, pero, debemos confiar que es un método digno de recopilación de información. Así, siempre dejamos de lado un antecedente que dice que “la memoria es un recurso integrador, pero con un sentido pedagógico y ejemplificador muy grande. No es una memoria neutral sino que esta preocupada de extraer lecciones del pasado para evitar cometer errores anteriores, influyendo directamente en las opiniones y comportamientos de estos sectores (políticos y social)”. Además, cabe precisar que esta, “al igual que en el proceso de constitución de documentos escritos, “no registra sino que construye”, situación que se da tanto en la memoria individual con el la colectiva” (Leopoldo Benavides), porque se aprecia aquí la principal base y necesidad que debe tener y responder nuestro trabajo, que tenga un sentido y un fin, el cual servirá como fuente de nuestra investigación; ya sea una indagación escrita u oral.

Es así que para que esta fuente no sea utilizada como un mero acompañamiento, hay variadas formas de que disminuir este problema, consultando por ejemplo con otras personas que han vivido el mismo acontecimiento, utilizar fotos u otros documentos que nos indiquen que el relato no sea del todo incierto, y hagan que nuestra entrevista sea concreta.

Lo que omiten los investigadores escépticos de las bondades que conlleva el uso de la historia oral es que esta esconde una riqueza complementaria única, que es imposible visualizarla en un documento. Incluso, con sus problemas de subjetividad y memoria, da voz a grupos sociales que no tuvieron la necesidad ni la oportunidad de ocupar o aprehender la palabra escrita. Es decir, es útil para los excluidos por la historiografía tradicional: los pequeños hombres que –según se cree comúnmente- nada tuvieron que ver en la construcción de nuestro pasado reciente. Gracias a esta técnica se les hace un puente para que podamos dialogar con sus rememoraciones.



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11/08/2010

::El Siglo de Nicanor ::




El siglo de Nicanor Parra

Por Absalón Opazo Moreno.-

Mueren calendarios, pasan inviernos, veranos, otoños, y Nicanor Parra sigue entre nosotros.



Lo imagino en las frías mañanas de Las Cruces mutando su piel hacia una dura escama dinosaurio de piedra popular. Y me emociono al concebirme como receptor del mismo océano que respira el hermano y mentor de Violeta Parra, hoy, ya bien entrado el siglo 21. Pienso que no ha pasado tanto tiempo, no son tantos los años que nos separan de ellos, de Violeta, De Rokha, Neruda, Víctor. En cierta medida somos su época, somos el pueblo que los hizo escribir y crear.

Escarbo en el siglo de Nicanor. Examino la casa. Encuentro revistas, fanzines, libros, suplementos, fotografías, distintas etapas del poeta. Por esas bendiciones de la vida, tengo la suerte de contar con un potente archivo histórico de revistas chilenas que permiten conocer el siglo pasado de boca de sus protagonistas, en el instante mismo de los acontecimientos. Y entre medio de todo encuentro a Nicanor, en la portada de una revista Ercilla correspondiente a la semana del 14 al 20 de agosto de 1968. Parra aparece en la portada - a color - con el título: “Apogeo del antipoeta”. Autor de la crónica: Antonio Skármeta.

Lo primero que impresiona es la amplia cobertura de una revista de circulación nacional para un poeta: portada y cinco páginas interiores con una gran entrevista acompañada de fotos, poemas y artefactos inéditos. El texto es interesante y demostrativo del enorme impacto de Nicanor en las letras nacionales de aquel entonces. Permite entender la proyección de su obra hasta nuestros días. Revisemos un extracto:

-Usted ha dicho que su poesía ofrece un enfoque antropológico. ¿Qué es eso?
“El hombre expresado en todos sus pormenores. No tan sólo de la cintura para arriba, sino también de la cintura para abajo. Lo que yo traje a la poesía fue la vida”.
- ¿Y Neruda, no?
“No. Neruda traía el canto, el himno”.
- ¿Y Huidobro?
“Era un pájaro precioso que hacía lindas acrobacias en el jardín de espaldas a la realidad. El mundo del poeta ‘pequeño dios’ es un escenario donde no ocurre nada realmente dramático. Pero yo aprendí de Huidobro la libertad del movimiento”.

Los poetas bajaron del olimpo, o Parra subió hasta allá y los hizo sangrar.

Otro párrafo destacado de esta entrevista tiene que ver con el concepto del interlocutor, sobre todo si hablamos de antipoesía:
- Se advierte que la coloquialidad de su poesía es lograda en vista de cierto interlocutor que se tiene en cuenta.
“Sí. Hay un diálogo con alguien sicológica y socialmente determinado. El discurso del poeta debe ser sicológicamente coherente. Hay cosas que yo no le podría decir a ciertos interlocutores”.
- Pero en la poesía usted tiene que concebir un lector “en general”. ¿Cómo visualiza ese interlocutor abstracto que lo enmarca?
“Aún así toma el carácter de una persona concreta. Pienso dentro de mí visualizando a alguien: ‘Si yo le dijera estas cosas a este ñato, las pesca al vuelo’. Además, cada vez que dialogo estoy captando mecanismos que serán muy útiles en mi poesía. Estudio y gozo de las normas de la conversación”.

Skármeta no se queda atrás y señala una frase para el bronce: “El antipoeta ha hecho lo que todo gran poeta hace con su pueblo: fundarlo en el lenguaje”. Parra responde con un artefacto: “Mariposa. Para ver cómo vuela, hay que arrancarle las alas”.



SIGLO 21

Motivado por amigos, participé en un concurso de poesía organizado por estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso que tienen una revista estudiantil de literatura llamada “Gotera”. Obtengo mención honrosa y soy invitado a la premiación, donde además de un diploma, me regalan un ejemplar de la revista que contiene una de las mejores crónicas que he leído sobre el Nicanor de nuestros días. De forma sorprendente, este hermoso y fundamental texto no lleva firma, sólo título:

“Buscando al Miserere”.

Es imposible que otro título resuma tan bien a la poesía chilena en todos sus siglos de vida. El último poeta fundador vivo de Chile, a sus 92 años, busca en google un poema perdido de su juventud, escrito por un personaje famoso: Domingo Gómez Rojas, protagonista de una revolución anarquista en 1920 y “muerto loco en una casa de orates”, según el propio Nicanor, producto quizás de la tortura y la golpiza policial. “Todo un personaje”, dice el poeta en la crónica, que está escrita con un tono tan familiar, que el lector atento podrá visualizar detalles fabulosos: un ratón que se come las migas que Parra deja a los pájaros, un notebook conectado a internet, la visita del hijo del poeta y la lengua que Nicanor saca cada vez que advierte un chascarro o algo por el estilo. Y la búsqueda del Misere, obvio.

El autor de esta notable crónica, publicada en la revista Gotera el año 2007, finalmente logra dar con el Miserere en google. Nicanor no lo había encontrado y estaba “loco” porque se le habían olvidado los primeros versos del poema, que simbolizó y representó a toda una generación de poetas chilenos:

Miserere
Domingo Gómez Rojas
1920


La juventud, amor, lo que se quiere
ha de irse con nosotros. ¡Miserere!
La belleza del mundo y lo que fuere
morirá en el futuro. ¡Miserere!
La tierra misma lentamente muere
con los astros lejanos. ¡Miserere!
Y hasta quizás la muerte que nos hiere
también tendrá su muerte. ¡Miserere!

Desde la crónica de la revista Gotera, Nicanor dispara: “El error de los poetas jóvenes es la filosofía del avestruz. El hombre común y corriente lee farándula y se entretiene. El poeta joven se aísla de la farándula y deja de ser un hombre corriente. El poeta debe ser común y corriente. Debe ganarse el pan con un trabajo. Ese es el error, no se vive de la poesía, primero hay que ganarse el pan, para que a los 90 años puedan estar sentados en una terraza mirando el mar”.

El párrafo es demostrativo de un texto que logra mucho contenido mediante una escritura cercana, con cariño e ironía, y con numerosas conclusiones e ideas donde se desliza un Nicanor Parra vital, pensante y sagaz, “que de vez en cuando anota algo en su cuaderno” y bebe vino en el almuerzo, recitando en voz alta algunos pasajes del Miserere.

Valparaíso también aparece en otro hermoso diálogo sobre Ruben Darío y el monumento a Portales, hecho por Nicanor, y que está – o estuvo – en la avenida principal del cerro Los Placeres. Otra joyita es una respuesta de Parra a una pregunta sobre la importancia del autor: “lo único que queda para su existencia es digitalizarse y reciclar compuestos y químicos nucleares”. “No entiendo ni carajo” dijo el autor de la crónica, a lo que Parra respondió: “Es la falta de farándula”. Y vuelve a sacar la lengua.

Pienso que este enorme siglo de Nicanor Parra debe alertarnos sobre aspectos esenciales de la cultura popular. La recopilación de expresiones populares, del habla cotidiana, la recuperación del sentido del arte, en cuanto a imagen, hacia lo colectivo, y la ubicación actual-real de la poesía en la sociedad. Revisemos un último párrafo, narrado por el autor de la crónica:

”… le digo que aún existen personas que prefieren el poema 20, y que disfrutan de la poesía poco elaborada, y hasta leen poemas mientras carretean, que yo soy una de esas personas y él responde que sabe que existen, pero son los menos, y que son extravagantes, extraños, y utilizan la filosofía de la avestruz, escondiendo la cabeza de lo que está pasando, porque, de seguro – dice – a esas personas no les interesa la farándula, y se esconden de ella, cuando lo que se debe hacer es ir más allá de la farándula, porque existe por algo y eso es lo que hay que lograr averiguar. Termina diciéndome que esas personas no son aceptadas en ninguna parte, salvo en las carreras de pedagogía. Y ríe como un condenado”.

El próximo cumpleaños de Nicanor Parra es el domingo 5 de septiembre. Cumple 96 años. A su salud, antipoeta.




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07/08/2010



por Flayra

Hace un tiempo sabemos que en la cordillera de los andes se vive una de las mayores atrocidades en contra del medio ambiente, a cargo de una empresa de capitales millonarios: Barrick Gold.
Tal como su nombre lo dice, estos hombres grises buscan oro, y lo encontraron bajo los glaciares que sustentan nuestra vida. El precio que tenga que pagar el ecosistema, por supuesto, no es su problema.



La gente que vive en las faldas de estos glaciares a pasos de ser exterminados no se ha quedado de brazos cruzados, y a pesar de tener plena conciencia de lo que puede mover el poder del dinero en un gobierno liderado por un amante de los billetes, se han organizado en torno a la información y la difusión hacia la comunidad sobre estos abusos que ya se están cometiendo desde hace años, en los que se ha pasado a llevar la vida de los pueblos, y de todo el ecosistema, provocando una catástrofe de la que sin duda somos testigos y nuestros nietos serán víctimas.


Particularmente en el valle del Huasco de Vallenar hacia la cordillera, está el proyecto más emblemático y catastrófico: Pascualama. Es ahí en donde la noticia corre, en donde hasta el cura se desespera y se une a la gente para informar e intentar que David supere a Goliat una vez más sólo con una honda.
Ahí surge Perla del Valle, voz e imagen de la lucha en contra del proyecto aurífero más salvaje visto en Chile. Perla no calla, no teme, y así, ante el contacto que tenemos con ella apoyando la radio comunitaria de Alto del Carmen (en formación) nos llega este diálogo que a pesar de terminar de manera dramática, nos da una esperanza y nos llama a la lucha, pues esto recién comienza:


“El encuentro”
Perla del Valle


Hola Amigos, les cuento que hoy en el metro Los Leones, me encontré a Rodrigo Rivas, gerente de Barrick… estaba junto a dos hombres más y una mujer rubia, delgada a su lado… Yo venia triste, por esas cosas de la vida y no estuve muy segura si era o no él... hablaban del valle, de la OEA, de los indígenas.. y de que nadie, explicaba Rivas, había podido hacer un trabajo mejor en cuanto al tema indígena, como lo ha echo Franco Urqueta, el antropólogo que trabaja para ellos... junto a otro tipo más del que hablaban.

Cuando me tuve que bajar, ya cierta de que era él, me acerqué y le dije:


- ¿ES USTED RODRIGO RIVAS?
- Sí, me dijo.
- ¿Y ESTOS SON SUS AMIGOS?
- ¿Cómo?, respondió.
- DE BARRICK…
- Sí…
-ASESINO, le dije. La comunidad indígena de la que usted habla va a tener que desplazarse a causa de su proyecto. ¿Sabe cómo se llama eso? Migración forzada ¿Lo sabía? Usted está asesinando las cuencas del valle del Huasco.

- ¿De qué habla?, me dijo. Debería informarse mejor…
- DEL CIANURO. ¿Acaso con eso no se trata el oro?
- Eso es por Argentina, respondió.
- SON GLACIARES DE ROCA,
dije y aportan el 80% de agua al embalse Santa Juana. ¿De qué me está hablando?!

El tipo me miró asombrado. Y yo me puse a gritar en medio del vagón:

¡¡ESTE HOMBRE ES UN ASESINO!!
ESTAN SECANDO UN RIO EN EL NORTE DE CHILE, DESPLAZANDO COMUNIDADES.
PASCUA LAMA SE LLAMA EL PROYECTO.


La rubia que lo acompañaba y el resto de los tipos me decían: “Infórmese bien”.

¿QUE ME INFORME BIEN? ESTOY BIEN INFORMADA DE LOS CRIMENES DE BARRICK GOLD A NIVEL MUNDIAL, LA MUERTE EN TANZANIA POR EJEMPLO…

La gente en el Metro estaba congelada mirando. El tipo, cuando le hablé de lo que sabia de su empresa, se quedó helado también. Yo no sé si por vergüenza o qué, pero se le humedecieron los ojos.

- DEBERÍA DARLE LÁSTIMA O TENER UN MÍNIMO DE PENA, por todos esos indígenas a los que se refiere, destruyendo los glaciares y comunidades enteras. ¡Y por plata todavía! Yo soy del valle del Huasco y estoy sumamente en contra de este Proyecto...

- Está bien, me dijo. Estaba rojo y reía.

- INFÓRMESE USTED PARA QUIÉN TRABAJA!!!


El metro se cerró y ellos siguieron ahí, incómodos... mientras salía de ahí pensé: cosas no más, de esta vida. Todavía resistimos.

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02/08/2010

:: El sueño de la Vida Propia :: Detengamos la Privatización de nuestras semillas::




Si en algún minuto de tu vida te imaginaste cultivando tu propio huerto, alimentando a tus hijos y nietos de tomates reales, nutridos de agua y tierra (no los mutagénicos tomates con pescado que encontramos en el mercado), llevando a tu mesa lechugas, acelgas, albahaca o cualquier fruto de la tierra que aparece en cada cuento de niños cuando la princesa va a pasear al parque entre pajaritos y venados… entonces, es momento que te hagas cargo de ese sueño, antes que sea demasiado tarde.


Por AsadodeCostilla.


En Valparaíso hoy pasan muchas cosas, pasan los estudiantes movilizados cada 21 de Mayo, pasa el periodismo alternativo hermanado en las radios comunitarias más importantes del país, pasan las noches en el Roma, el Cinzano o la orilla de la playa, pasan las olas esculpiendo las rocas de Playa Ancha, y pasan nuestros diputados y senadores masticando el proyecto de ley de “Derechos de Obtentores Vegetales”, proyecto que a muchos nos puede costar el sueño de un futuro “medianamente decente”.

La ley de “Derechos de Obtentores Vegetales”, herencia que el gobierno de nuestra querida ex-presidenta cedió a la agradecida administración actual, implica que transnacionales y grandes corporaciones se apropiarán de la biodiversidad agrícola y silvestre del que hasta hoy conocemos como nuestro país.

Monsanto y Syngenta son las dos corporaciones que a nivel mundial se han visto más favorecidas con la proliferación global de la privatización de semillas, y la autorización de transgénicos, nocivos para nuestra vida y sin embargo a pasos de declararse en nuestro país como “libres de impacto ambiental”. Con esto estas grandes empresas internacionales podrán patentar –como ya ocurrió en México- semillas de nuestras cosechas, contaminarlas y propagarlas a su antojo. De ahí en adelante, si aun estás interesado en cosechar tu propio huerto, deberás pagar a estas firmas importantes sumas de dinero, considerando que de pronto son “dueños” de tus tomates, papas, lechugas y naranjas, de lo contrario tus plantaciones serán consideradas ilegales y podrán ser completamente destruidas, arrasadas, fumigadas o expropiadas.


¿Que qué riesgos corremos?


Junto con perder definitivamente nuestra soberanía alimentaria, al aceptar que estas leyes se hagan realidad condenamos a los campesinos a pagar “tributo” por el trabajo con el que han sustentado no solo su vida sino, con el que han enriquecido a la tierra; perdemos el derecho a la información sobre lo que comemos y con esto perdemos el derecho a la salud; Las semillas chilenas tendrán que ser compradas al extranjero, lo que augura una brecha infranqueable entre ricos y pobres; Nuestra vida estará en manos de quienes más daño han hecho a nuestro planeta, perdemos así el derecho a la vida; Nuestro sueño de un futuro feliz en el campo se aproxima a la pesadilla aterradora de ciudades mutantes donde son nuestros propios nietos quienes sufrirán el primer impacto.

No te pierdas este 5 de Agosto en el Bar La Aduana (Blanco 54, Valparaíso) la exhibición gratuita del documental “La Vida Según Monsanto”, mesa de debate y discusión, más música en vivo.

Infórmate, difunde y actúa, nuestra tierra está en sus manos, ayúdanos a explicarles por qué nos gusta tanto la vida y por qué no queremos perderla.


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01/07/2010

Las voces de nuestra caravana



Seis almas: dos músicos, dos poetas, un actor y una periodista. Qué mejor que ellos, que llevaron sus talleres y talentos a Pelluhue, para contar esta historia.

Testimonios de:

Mario Mutis
Juanita Parra
Alejandra del Río
Wilfredo Rosas
Carolina Smith




Mario Mutis
Los Jaivas



"Nos invitaron a inaugurar una casa de la cultura. ¿Y de dónde?, pregunté. En Pelluhue, me dijeron. Chuuuta dije. Ya, tenemos que ir porque a Pelluhue hemos ido muchas veces, hace años que vamos a tocar ahí, a hacer conciertos en el estadio donde hoy no queda nada, y hay que ir a estar con la gente, a conocer su realidad después de todo lo que pasó con el terremoto y maremoto. Era prácticamente una obligación para nosotros venir a apoyarlos".

"No se imaginen que esta Casa de la Cultura es un edificio de 3 pisos. No, es una casa antiquísima, bellísima, que hay que repararla pero que ya partió, con biblioteca y muchas otras cosas. Pero lo más importante es que tienen gente muy entusiasta".

"Venimos a tocar algunas cositas en la plaza de Pelluhue. No trajimos todos los instrumentos, no vinieron todos los músicos, pero tenemos una guitarra, una quena, un charango, una flauta, un saxo, y muchas ganas de cantarle a la gente, darle un poquito de ánimo para que este proyecto de casa cultural llegue ojalá a ser algo tremendo, que haga miles de cosas, que entretenga a la gente, y que cumpla con el objetivo de hacer un poco de cultura en estos lugares donde generalmente no pasa mucho, porque no hay presupuesto, o no hay interés".


"Después de la tormenta viene la calma, después de la lluvia sale el sol, esa es la ley de la vida, y la vida siempre se abre paso, de alguna manera lo hace. Esto es lo natural que tiene que pasar. La gente sufre, pasa penas, se queda sin casa, come poco durante un tiempo, tiene problemas con los hijos que no van al colegio porque se derrumbó, otros que se quedan sin trabajo porque tenían un bote que se hundió, y otras mil cuestiones. Nosotros pasamos el terremoto en Concepción. Ese día tocamos, llegamos al hotel a las 3 de la mañana, así que sabemos exactamente en qué consistió".

"La gente acá es como todos los chilenos. Los golpean, los pisan, los tiran al suelo y se vuelven a parar, vuelven a hacer las casas y no hay caso, eso va a ser siempre así. Es una característica de este país tan azotado por tantas tragedias. Siempre vamos a seguir reponiéndonos".

Juanita Parra
Los Jaivas


"Me parece fundamental esta Casa de la Cultura. Estamos claros que muchos chilenos están muy necesitados en las zonas afectadas por el terremoto y maremoto. Pero esto, a pesar de no ser obra o trabajo de primera necesidad, es un camino que todos necesitamos, que es más espiritual, de soñar, de hacer que los niños puedan dibujar un mundo imaginario y a través de eso sacar sus emociones afuera. Eso también es importante".

"Puede sonar un poco ambiguo, en el sentido de que hay gente que perdió toda su casa, y tal vez no le interesa que uno venga a tocar música o a enseñarle a dibujar a sus hijos, pero yo creo que sí, se necesita, es fundamental, y es bonito que exista gente dispuesta a hacerlo, que lo organice, que lo maneje, que tengan este lugar. Que estén levantando una casa de la cultura es super importante, pues la cultura nos hace crecer".

"Los Jaivas habían estado como 3 veces en Pelluhue, en el estadio que ya no existe. Al llegar pasamos por ahí, lo vimos… fue bien impactante ver así un lugar donde habíamos tocado… te digo, vinimos muchas veces a unos festivales que hacen en el verano que son muy bonitos".


"Siento que la gente que fue afectada por el maremoto es algo mucho más impactante que lo que pasó con el terremoto. No sé si es un miedo mío, pero esa cosa de ver una ola gigante y después ver que no queda nada de tus cosas… me ha pasado viendo los reportajes de la isla Juan Fernández, donde también tocamos…"

"Hemos tenido la suerte de conocer nuestro país con su mejor cara, pero también nos sentimos cercanos a la gente que nos recibió en todos esos lugares. Gente que vibró con nosotros… esos conciertos fueron mágicos por ese público que es la gente de acá, que hoy está damnificada, entonces por eso es importante poder venir y estar aquí de nuevo".

"Cuando fue el terremoto a nosotros se nos suspendieron todos los conciertos que venían de los meses siguientes. Eso fue super fuerte porque generalmente en esta época, en los meses que acaban de pasar, nosotros siempre tocamos, y ahora no tuvimos ningún concierto, se anularon todos los que estaban confirmados incluso con contrato firmado. Claro, se entiende, uno no va andar de gira por lugares donde están faltando tantas cosas. Esperamos que ahora con septiembre se retomen las cosas y comience a haber un poco más de música a lo largo de Chile".

Alejandra del Río
Escritora y pedagoga de la poesía



"Nuestro taller consistía en una escritura creativa y algunos pocos impulsos de poseía terapia. Hicimos que los niños escribieran y para eso les dimos distintos impulsos con juegos que teníamos preparados, por ejemplo respondimos las preguntas de Neruda, hicimos un mural de deseos para Pelluhue, con las palabras que iba dejando toda la gente. Un collage de palabras. También escribimos cuentos, leyendas, les enseñamos a hacer ‘onces’, que son poemitas de 11 palabras… escribieron poemas libres, recitaron y editaron sus poemas".

"Los niños se divirtieron mucho haciendo esto, nos dimos cuenta que eran muy creativos. Hay harto potencial aquí en la zona de Pelluhue, son niños con mucha fantasía. Eso nos encantó, funcionó super bien el trabajo. Partimos planteándonos el hecho que ellos aprendieran algunas técnicas que pudieran aplicar cuando quisieran, como estas formas líricas del “once” o el “planta animal”, que es una mezcla que sucede cuando se cruza una planta con un animal. Ahí salieron algunos personajes muy locos, como el “callampollo” o el “fruticol”… los niños después escribieron la historia de esos seres".

"También teníamos una caja negra donde la comunidad podía depositar sus quejas, frustraciones, malas palabras y todas las cosas que existen pero a las que no le damos un espacio".

"Lo principal del taller era que los niños se divirtieran con la poesía, que perdieran el miedo a escribir, y eso resultó porque en la casa de la cultura ahora hay una sala para la poesía, que está tapizada con poemas y cuentos de los niños de Pelluhue. Para mi fue fantástico, una experiencia muy linda que ojalá podamos repetir, que los talleres sean más continuados y que se sostengan en el tiempo. Ojalá la próxima vez podamos formar a alguien de Pelluhue para que siga con el club de poetas y así empiecen ellos a autogestionarse".

"Vi a los niños muy ansiosos por pasarlo bien, y tomando muy en serio la posibilidad de jugar con la poesía, lo que siempre es sanador. Ocurrieron un par de situaciones donde algunos niños empezaron a escribir y a contar por qué había sido terrible para ellos el maremoto: habían perdido su casa, las cosas que querían, y lo bueno fue que ahí tuvieron la posibilidad de expresarlo, de conversarlo, aunque igual nosotros esta vez no tocamos tanto este tema. Pienso que ellos están ahora en un período en el que hay una necesidad de avanzar, de seguir adelante. Las personas necesitan abrirse a otras cosas, seguir con su vida, y ellos están en esa fase ahora".

Wilfredo Rozas Muñoz
Actor, cuentacuentos, mimo, clown, artista visual


"Apenas entraron los niños al taller les pregunté qué querían hacer: pantomima, clown, cuentacuentos, teatro, improvisación… y como habían visto el programa de televisión por cable, del grupo colectivo Mamut, trabajamos improvisando".

"Yo vine con 2 chicos, la Katty y el Diego, y lo que hicimos básicamente fue puros juegos de improvisación, en los formatos que ellos ya habían visto en televisión más algunas cosas que yo sabía. Todo salió bien, con confianza, buen ambiente, aceptándose cada uno como es. Si alguno no quería salir no lo hacía. Aquí se dio algo bien loco, porque yo les pregunté si se atrevían a salir con público, y ellos dijeron que sí, entonces preparamos un show de improvisación".

"Yo creo que este taller sirvió más como diagnóstico. Los niños llevaban mejor el tema del maremoto que sus mamás. Hablamos de chicos entre 9 y 12 años. Todo tiene que ver con autoestima: te paras frente a un público improvisando, lo que quiere decir que no tienes un personaje en el cual esconderte, soy yo persona jugando a que me aplaudan. Eso hace más para la autoestima de los niños que cualquier cosa pues lo que hacen es aprobado, o sea, no soy tan malo, no soy tan tímido, no soy tan bruto, tengo algo pues todo el público está media hora atento conmigo y participando".

"Además se potencia la capacidad de expresión, de creatividad. La integración también es un elemento importante. Algunos chicos no se conocían al llegar al taller y ahora son los mejores amigos de Pelluhue. Y eso que trabajamos 2 días solamente. No sólo las tragedias unen: también el goce".

"Una de las niñas propuso una cosa romántica entre dos mujeres, pero sin pensarlo. Y ni siquiera ella se puso como hombre, era la historia de una tortuga y una delfín, que después se transformaban en humanas, y seguían amándose, y se iban muy juntas tomadas de la mano… a mi me encantó esa vaina de los chicos, de espontáneamente no discriminar, todo fue normal, natural… ¿por qué no podían estar dos mujeres enamoradas? Si la historia era de amor no hay drama. Después algún adulto del público me comentó: oh, un caso de zoofilia y lesbianismo… en todo caso esto fue una lección buenísima para el público adulto".

Pía Sommer & Carolina Smith
Periodista & Poeta



"Nuestro taller se llamó de creación audiovisual. Se integraron 3 alumnos y estuvimos practicando ejercicios de plano todo el primer día. Eso sirvió para generar un registro que quedó en la biblioteca de Pelluhue, contando audiovisualmente lo que habían sido las actividades de todos los otros talleres".

"El segundo día nos fuimos a terreno, a partir de una idea que tuvo uno de los alumnos, que fue ir a entrevistar a Juanito El Acordeón, que fue como se llamó después el documental que sacamos producto del taller. Hicimos una salida con los equipos, con nuestra cámara de video, se trabajó audio, con trípode, y los chicos aprendieron a usar varias herraminetas. Igual después, con la parte de edición, que la trabajó todo el equipo".

"Juanito El Acordeón es un personaje de Pelluhue. Por ejemplo, nosotros preguntábamos ¿dónde queda el centro cultural? Y nos decían, más abajito de la casa de Juanito El Acordeón. ¿Dónde venden el gas? En la casa de la esquina de Juanito El Acordeón, hacia allá. Como que todo quedaba desde la casa de Juanito El Acordeón. Y claro, la historia cuenta que este caballero tocó la guitarra y el acordeón por muchos años y en muchas partes, y ayudaba en obras sociales, a los inválidos, y además tiene una canción de Pelluhue hecha en 1967, también hacía miel... ahora tiene 88 años. Fue un personaje muy significativo de grabar. Aportó un gran material para el centro cultural".

"Para que el taller continúe necesitamos un computador. Quedó harto material. Y hay más historias. Por eso necesitamos más equipamiento".

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Segunda Caravana Cultural “Por Amor a Nuestro Sur”
Sábado 26 – Domingo 27 de Junio
Pelluhue, Región del Maule


Artistas de la Asociación de Pintores y Escultores de Chile haciendo una donación a la biblioteca de la Casa de la Cultura de Pelluhue.

Reconstrucción cultural: generar una cultura sustentable, de respeto por la naturaleza, por los derechos de la infancia, y por los recursos naturales, como el agua, la pesca y la madera. El arte y la cultura deben decir presente para construir un país mejor, más justo y digno para todos.

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08/06/2010

Braulio Arenas y La Mandrágora



>La existencia de este poeta me fue revelada en un libro sobre Neruda, que relataba un acontecimiento famoso entre las generaciones literarias del siglo 20: durante un discurso de despedida del poeta comunista, irrumpió de improviso en el escenario un tipo alterado que asaltó por sorpresa a Neruda, le arrebató su discurso y lo rompió.

El tipo fue castigado duramente por varios amigos y admiradores del futuro Premio Nobel. La crónica de la época señala que “lo sacaron del salón a viva fuerza y le dieron una pateadura de proporciones en las afueras del Salón de Honor de la Universidad de Chile”. Claro, para los nerudianos, el acto cometido por el irresponsable era un sacrilegio. El nombre de ese tipo audaz y aporreado era Braulio Arenas, nada menos que el fundador del grupo poético-literario La Mandrágora, referente ineludible de la poesía del siglo que pasó.

Oficialmente conocida como la “columna surrealista” de Chile, esta agrupación está ligada en toda su esencia a la figura de Braulio Arenas, quien junto a Teófilo Cid y Enrique Gómez Correa, iniciaron la aventura con la revista Mandrágora, que en sus primeros números ya se proclamaba como heredera espiritual de la poesía negra, llamada del terror. En palabras de Enrique Lihn, “instaurar el terror en medio del lenguaje”.

UN BUEN ENCUENTRO LITERARIO

Sucedió antes de ir a la feria. Pasé por la librería Crisis de Valparaíso y entre el catálogo de poesía, apareció por primera vez ante mis ojos una recopilación de Braulio Arenas titulada “La Mandrágora y otros libros”. Se trata de una edición de Pehuén de interesante diseño y que contiene 5 libros del poeta: “El mundo y su doble”, “Discurso del gran poder”, “La casa fantasma”, “Pequeña meditación al atardecer en un cementerio junto al mar” y “Memorandum mandrágora”.

Hablamos de un poeta soñador que antes de los veinte años ya había escrito buenas ideas en narrativa y poesía. Nació en La Serena, partió a Santiago y después a Talca donde termina el colegio siendo compañero de Teófilo y Enrique. De ahí de nuevo a Santiago a estudiar Derecho, carrera que abandona rápidamente para vivir de la escritura.

Corre la década del ’30 en Santiago de Chile y Braulio Arenas se convierte en un impulsivo escritor de dramas teatrales, registrando un notable récord en el año 1935 cuando escribió 17 obras. Al mismo tiempo, la poesía en él ya es un incendio, y emanando un color amarillo entre sus letras publica varios textos en la revista de Vicente Huidobro, “Total”.

Si bien hubo cercanía personal entre Arenas y Huidobro, a nivel estético la distancia era absoluta. Años después de la muerte del maestro creacionista, Braulio Arenas diría que “para nosotros Huidobro fue un excelente poeta y un gran amigo, sin embargo, nuestras diferencias eran extremas”. Claro, surrealistas y creacionistas fueron clanes que se miraron con curiosidad y lejanía, cada uno cargando “obstinadas lámparas”, apostando unos por la imagen, otros por la escritura automática, el relato de los sueños, las alucinaciones, el aullido.

La mirada del mundo como globo flotante era un gran punto de encuentro entre ambas corrientes, muy influyentes en la década del ’30. La Mandrágora siempre buscó la integración de su poesía a las grandes líneas del pensamiento poético internacional, representado dicho pensamiento liberador por el surrealismo. Los mandrágora chilenos se comunicaban a pura carta y lograban aparecer en revistas literarias de Argentina, Europa y Estados Unidos, en una constante actividad de parpadeos donde cada tic-tac del ojo era una imagen, una palabra: una mariposa con paraguas, un territorio de nómades son sombrero.

La Mandrágora duró entre 1937 y 1943. Braulio Arenas es históricamente reconocido como el “motorcito incesante” del grupo, llegando a relacionarlos con grupos surrealistas de todo el mundo. Gonzalo Rojas sentencia desde las alturas: “La Mandrágora no alcanzó la dimensión constructiva ni en lo político ni en lo poético, pero fue síntoma indudable de un estado de cosas, de su flujo y su reflujo. Prueba de tal inconsistencia fue la brusca dispersión de sus miembros y el golpe de timón de Braulio Arenas hacia el oéano surrealista del almirante André Breton, en 1941”.

Nuestro poeta experimentará transformaciones en su poesía una vez terminada la etapa Mandrágora, manteniendo la mirada surrealista ya generada en estética, en estilo, en lenguaje propio. Algunos conceptos posteriores fueron buscar imaginaciones y tratamientos fundamentales para una literatura folclórica nacional; oficios del habitante; el prójimo y el rumor de lo humano; y el paisaje chileno.

”Sí, nos comportábamos como salvajes, como poetas, y esto porque teníamos esperanzas. ¿Cuántos de esos amigos de aquella hora, en la hora presente mantienen sus mismas esperanzas? Yo no lo sé, pero me asiste la esperanza de que las mantengan todos”, escribió en 1968.

Braulio Arenas murió en Santiago de Chile, un suave día de mayo de 1988, no sin antes haber recibido el Premio Nacional de Literatura en un año oscuro para nosotros: 1984. Según el Ministerio de Educación de la Dictadura, el premio se le otorgó “en reconocimiento a su meritoria obra, y a una vida entregada enteramente al oficio literario”.

Más allá de premios y calificaciones, se reconoce en Arenas y La Mandrágora la potente voluntad de seguir comunicándonos a través de la poesía. Porque poesía es imagen en expansión, aullido de dioses ocultos; porque poesía es el poder supremo que concede el don de la palabra, y también una actitud frente a la vida, Braulio Arenas debe aparecer ahora en los stencils de Santiago con su chaquetón y su sórdida mandrágora negra en el hojal, como aviso y designio de los maléficos tiempos que se vienen. Que comience el corte de cabezas.

TU ROSTRO TE DESNUDA
(El mundo y su doble, 1940)

Te inclinas para mirarte
en todo mundo,
te inclinas para vivirte
en toda muerte,
te inclinas para negarte
en todo sueño.
Un hombre te rodea:
él es tu propio párpado.

Reposas en el sueño
tu cabeza,
tu belleza la entregas
a la muerte.
Vives para este mundo.

Vives para el presente,
sin pasado,
tu porvenir lo entregas
al amor.
Nada quieres saber,
todo lo sabes,
sabes que eres amor
y eso te basta,
tu rostro te desnuda,
poesía.

AZUL
(Memorándum mandrágora, 1985)

La curiosa manera de la lluvia:
cerrar, abrir los párpados.

La increíble costumbre
de atisbar por los vidrios
la chimenea adentro
como una mariposa:
según dice la lluvia,
mariposa de fuego.

Abrir, cerrar los párpados,
lluvia con ojos negros,
la de reírse a gritos
si alguien (acaso) piensa
en el color azul
en medio del invierno.


MANDRÁGORA



”Según la describieron los botánicos antiguos, la mandrágora es una planta de la familia de las solanáceas, cuyo tubérculo puede ser de color pardo oscuro o blanco. Según sea su color la raíz adopta la figura de un hombre o de una mujer. La mandrágora negra, que es la femenina, posee, de acuerdo con una leyenda milenaria, virtudes mágicas extraordinarias. Algunos autores aseguran que el filtro obtenido de la cocción del tubérculo ciega los ojos de los maridos y los convierte en dóciles y mansos”. Teófilo Cid, 1959.-

SIGNIFICADO

”En los tiempos de la Mandrágora, nosotros nos alucinábamos fácilmente con la palabra desvinculada del concepto, y encontrábamos numerosísimos ejemplos para apoyar nuestro entusiasmo, entre los cuales el famoso aforismo de Fabre d’ Olivet (uno de los iluminados, contemporáneos de la Revolución Francesa) ejercía su máxima enseñanza: Las consonantes son el cuerpo, y las vocales son el alma de las palabras”. Braulio Arenas, 1982.-

ESPERANZA

”¿El hombre, necesariamente deberá ser la presa constante del hombre, o llegará un día en que rotas las cadenas de su servidumbre, el hombre podrá alzarse magnífico y libertador, para dar a la vida su más claro enunciado total, superadas ya todas sus antinomias, y no solamente el enunciado parcial de su liberación económica, política o religiosa? (…) Hoy como ayer creemos que llegará un día en que el hombre será dueño de su destino, de una vez para siempre (…) Nuestra razón de vivir no está perdida. Vuelvo a pensar en mis amigos de la mandrágora…”. Braulio Arenas, 1958.-


(…)

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30/05/2010

Hablar de más / Hablar de menos



Después del sonido vino la música, y de ahí, pisando equívocamente sobre piedras tiradas sobre el ruido, el lenguaje. Primero un hola tropezado, después tal vez una puteadita por una pata de jabalí, fuimos poniéndole ramas al árbol semántico. Después la mentira, la terrible mentira humana, la humanidad misma.

Todo lo que hemos hecho como especie nos ha llevado a una ensombrecida duda.

Por Genovesio



Tanta intelectualidad para salir de los aullidos y los piedrazos para llegar a los aullidos y los piedrazos, a la empresarización de la administración pública, a la delegación inacabable de cambiarle el pañal al día.

Hechos

Lo que calló, lo deshablado en esa memoria visual de la Onemi con todos desorientados, resolviendo decir el silencio, resolviendo no decir para no alarmar. Hemos delegado funciones de la palabra en gente que no sabe hablar.

El segundo

Qué sensación de mentira son mediaguas mal hechas, que sensación de calla y come son cien lucas para reparar lo moretoneado. Qué sensación de vileza.

Tercero

Los periodistas chilevisionistas enarbolan su independencia y piden a Sebastián Adolfo que venda su Barbie. ¿No es antiético también desempeñar funciones en esa situación? ¿no es paradójico trabajar en el canal del presidente como journalista soberano? Hay que comer me dirán, y yo les diré ok, pero la almohada es un gran garrote… para los críticos, los idiotas duermen tranquilos.

Cuarto

No es bueno rescatar un solo verso de un libro, aclaro, no es bueno para el libro. Para el lector es bueno, sobre todo si es el primero del primer poema. Pero en Vaho de Rodrigo Morales (Alquimia) ese verso está casi al final, y ahora que busco el libro no encuentro el puto ejemplar, silencio de objeto. Decía algo como “la belleza del último amanecer cae decapitando a los perros del pueblo”*. y en algún rincón de la casa lo sigue diciendo.

El tema es que hay un amanecer dicho que me interesa, y no lo podría decir ninguno de los que hablan de más, tampoco los que hablan de menos.







* "La belleza en silencio de este último amanecer puede desnucar a los perros". Vaho. Rodrigo Morales. Alquimia Ediciones. 2009

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19/05/2010

MARINA ABRAMOVIC, LA MUJER ARTE


Marina Abramovic es la Capilla Sixtina de la performance y estar frente a ella es como entrar en un museo del arte de acción, no sólo porque hablamos de una de las pioneras del Performance Art en los años 70 –cuando esta disciplina tan compleja como inabarcable se hizo presente en el escenario artístico internacional–, sino porque al trabajar con su cuerpo como materia prima, ella es la obra.


Por Gracia Iglesias


Su voz a un tiempo delicada y fría, afilada y fascinante como el cuchillo de un ritual, delata la complejidad de un carácter y de una biografía en los que la unidad que es a todos los efectos Marina Abramovic (Belgrado, Yugoslavia, 30 de noviembre de 1946) como persona, artista y personaje público, procede en realidad de todo un entramado de confrontaciones que se ponen de manifiesto en su obra, a saber: la distancia entre el cuerpo y la mente; la percepción del individuo frente a la sociedad; el yo contra los otros; la prosa y el lirismo; el dolor, el tiempo, el aburrimiento, la vergüenza, … en una palabra el arte encarnado en una mujer que, bien pasados los sesenta, cuando la mayoría de los mortales empiezan a pensar en jubilarse, mantiene aún intacta su capacidad creativa, consciente de que su trabajo a lo largo de las últimas tres décadas y media ha consistido en perfeccionar una única obra de arte que es ella misma.


Por eso, estar frente a la autoproclamada “abuela de la performance”, escuchar las palabras deslizándose por su garganta, materializadas con cuentagotas, dirigiéndose a mis modestos oídos –esas mismas palabras que he escuchado mil veces narrando cómo se mata a las ratas en los Balcanes, describiendo “un minuto de felicidad”, contando fríamente la historia de su familia justo antes de acuchillarse una mano[1] o cantando canciones de su infancia mientras rascaba la carne de 1.500 huesos de vaca–, produjo en mí una especie de síndrome de Stendhal similar al que sentí cuando entré por vez primera a la Capilla Sixtina y contemplé extasiada los incomparables frescos de Miguel Ángel.




Marina Abramovic es la Capilla Sixtina de la performance y estar frente a ella es como entrar en un museo del arte de acción, no sólo porque hablamos de una de las pioneras del Performance Art en los años 70 –cuando esta disciplina tan compleja como inabarcable se hizo presente en el escenario artístico internacional–, sino porque al trabajar con su cuerpo como materia prima, ella es la obra. Mientras otros artistas de la performance “actúan” y por eso necesitan desarrollar todo un fetichismo alrededor de los objetos empleados en sus acciones dotándolos de una “originalidad” artificiosa que sólo favorece a las casas de subastas, Abramovic “es arte” y, por tanto, conserva en sí misma toda el aura de la que hablaba Benjamin. Un aura que, hasta que la conocí en persona, yo sólo había podido intuir por medio de sus fotografías y vídeos, pero que resulta imposible de sentir a través una grabación, ya sea un vídeo de baja calidad reproducido en youtube o la mejor pieza de videoarte producida en altísima definición.



El peligro y el tiempo

Cualquiera que esté más o menos familiarizado con la historia de la performance como manifestación artística del siglo XX habrá oído hablar de Marina Abramovic, una de las pioneras y más excelsas representantes de esta disciplina introducida en el escenario plástico y literario de principios del pasado siglo por los Futuristas y que desde los años 70 cobró carta de identidad propia, dando un impulso fundamental a la experimentación creativa más allá de las fronteras taxonómicas y los límites conceptuales del arte tradicional. En los miles de textos biográficos y críticos que se pueden encontrar sobre Abramovic, tanto en la Red como en revistas y libros de arte, es común encontrar frases en las que se destaca la dureza de sus performances con las que explora los límites del dolor físico y de la tolerancia al dolor ajeno por parte del espectador. Se trata de una afirmación tan cierta como incompleta, pues si bien definiría a la perfección los quince primeros años de su trabajo (dejando al margen sus pinitos pictóricos como estudiante de Bellas Artes), no sirve para explicar sus obras de las últimas dos décadas en las que, además de experimentar con instalaciones, vídeo, fotografía y arte sonoro, ha incorporado nuevas preocupaciones conceptuales.


El Body Art en su máxima expresión, la autoinmolación, y el agotamiento físico pueden apreciarse en sus performances históricas, como las que conforman la serie “Rithm” (10, 5, 2, 4 y 0), que realizó entre 1973 y 1974; o su célebre “Lips of Thomas”, realizada por primera vez en 1975, en la galería austriaca Krinzinger de Innsbruck. Estas características fueron el rasgo distintivo de sus trabajos en solitario durante la primera mitad de los 70 cuando, después de pintar camiones aplastados y nubes, decide dejar atrás la bidimensionalidad del lienzo y, tras un breve flirteo con el arte sonoro, empieza a trabajar con las ideas y el cuerpo, jugando conceptualmente con el peligro, el dolor, el tiempo y los límites entre la consciencia y la inconsciencia. En aquella época, tal y como ella misma ha declarado en varias ocasiones, no sólo se exponía al dolor e incluso a la posibilidad de la muerte –en “Rithm 0” se ofreció inerme ante un público que podía interactuar con ella de la manera en que quisiera haciendo uso de 72 objetos entre los que había cuchillos, cadenas, látigos, una pistola y una bala–, sino que pretendía llevar a los espectadores a estados de shock y poner a prueba tanto su capacidad de sorpresa como su pasividad ante el sufrimiento ajeno.




El Otro

Similar concepción puede apreciarse también en las obras que Marina realizó con su compañero Ulay (pseudónimo de Uwe Laysiepen. Solingen, Alemania, 30 de noviembre de 1943) entre 1975 y 1988. La pareja, bajo la denominación conjunta de “The Other”, continuó manejando el cansancio y el dolor como elementos rituales y catárticos, aunque introdujo una nueva variable: la evolución de las relaciones interpersonales y su efecto en el yo. A partir de entonces la necesidad del otro, pero también la pérdida de libertad, la interdependencia y la erosión producida por una convivencia prolongada en el espacio y el tiempo se convirtieron en protagonistas de performances como “Relation in space” (1976), “Relation in time” (1977), “Breathing in breathig out” (1978) y “Rest energy” (1980). Fue aquel un periodo de intensa actividad que terminó con la disolución de la pareja tanto en el plano sentimental como profesional. Pero tratándose de Abramovic aquella separación tenía que hacerse en forma de arte. Por eso Marina y Ulay caminaron durante tres meses, recorriendo 2.000 kilómetros de la Gran Muralla China cada uno desde un extremo, sólo para encontrarse en el punto central y decirse adiós. Fue la performance “The Lovers” (1988), que marcaría un antes y un después en la obra de Abramovic.


Tras separarse de Ulay, Abramovic también se alejó de la performance durante un tiempo. Viajó a Brasil, donde vivió durante un largo periodo de tiempo, se centró en la realización de instalaciones (Transitory Objets) y profundizó en nuevas inquietudes que a partir de 1992 aparecerían en sus nuevas acciones. Aunque el cuerpo sigue teniendo un protagonismo indiscutible en sus piezas de los años 90, nuevas inquietudes entran en juego: la reflexión histórica y folclórica, el aburrimiento o la vergüenza pasan a un primer plano. A este segundo periodo pertenece la impresionante performance “Balkan Baroque” (1997), que obtuvo el León de Oro en la Bienal de Venecia consagrando definitivamente a Marina Abramovic ante el público no especializado al hacer brillar su nombre entre manigua de firmas que abarrotan el arte contemporáneo y que sólo es transitada por los connoisseurs que manejan la brújula de la crítica.




El espíritu

En sus obras más recientes la acción como tal se minimiza hasta convertirse a veces en pura presencia (“Human nest”, 2001; “The house with the ocean view”, 2002;). La larga duración de sus performances las convierte en un desafío al tiempo, en un fragmento de eternidad: “no hay principio, desarrollo y fin. Sólo es nada. Es presencia, pura presencia y la primera reacción del público puede ser el aburrimiento, pero si vas más allá de ese aburrimiento, algo ha pasado. Así que el aburrimiento es muy importante. Es casi crucial”, afirma Abramovic en una entrevista con Klaus Biesenbach (“Marina Abramovic”, Phaidon 2008). Ya no se trata de sorprender al público a toda costa o de ponerlo en un compromiso, ahora el desafío es otro y la finalidad de ese desafío es “elevar el espíritu del público”. “Crear un tipo de obra que esté casi vacía de contenido pero que conserve una clase de energía pura que eleve el espíritu del espectador”.


El proyecto “The kitchen. Homage to Saint Therese” (2009), realizado en las cocinas de La Laboral de Gijón trataba precisamente de eso, de los umbrales, del miedo y la superación, del silencio y la valentía, de la meditación y el éxtasis, en definitiva, de la elevación del espíritu. Yo tuve la suerte de contemplar las nueve fotografías que conformaban la exposición que de todo ello mostró en Madrid la galería La Fábrica, pero mi fortuna mayor fue la de poder estar un rato frente a la verdadera obra de arte: la propia Marina Abramovic.




+Bombas de Colores+

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17/05/2010

:: ¡¡Cauquenes Em-Pelota!! ::



La ayuda se ha esperado demasiado y los Cauqueninos no quieren, porque no pueden, seguir este dilatado y triste ritmo del damnificado anónimo....



El terremoto que queda roncando en un pequeño mensaje, las paredes apenas trizadas o el testimonio amargo de los platos que aun no reponemos, son una figura pobre de lo que en Cauquenes late: Allá son las calles sin sus casas, son los niños sin colegios, es no techo es no abrigo y es lluvia porque ya es Invierno.

Por Amanda Durán


La ayuda se ha esperado demasiado y los Cauqueninos no quieren, porque no pueden, seguir este dilatado y triste ritmo del damnificado anónimo. Es así como una delegación ha decidido llevar ventaja a la resignación y a la angustia y emprende viaje a Santiago, donde -como dicen- están quienes toman las decisiones y los medios de comunicación que pueden hacer eco de su demanda: pasar de damnificados a ciudadanos proactivos y propositivos en las soluciones. Participar en la toma de decisiones de aquello que incumbe sus vidas y, porsupuesto, el futuro de una comuna que está prácticamente en el suelo.

“¡¡CAUQUENES EM-PELOTA!!” Es la consigna “será nuestro slogan, pues nuestro pueblo está literalmente con poco y nada, y además refleja un pueblo que comienza a empelotarse por la indignante ineficiencia en la entrega de los apoyos que se requieren para volver a echar andar sus vidas nuevamente, por la forma en que se hacen las cosas sin participación de los afectados. Porque los demás ciudadanos de Chile ni se imaginan como quedó nuestro pueblo, golpeado por el terremoto y luego por la indiferencia y olvido de sus lideres nacionales”

Las cerca de 8 mil casas completamente destruidas o inhabitables, los edificios públicos en el suelo, la dolorosa herida que se incrusta en el alma de los Cauqueninos junto a la desolación, la pérdida de la esperanza, y el desánimo ante el abandono y el olvido es la convocatoria a acompañar y hacerse parte el próximo 19 de Mayo en Huérfanos con Ahumada, donde los Cauqueninos, comprendiendo que una catástrofe de tal magnitud requiere una gran inversión que sólo el Estado y las grandes empresas pueden hacer, desplegarán una gigantografía donde tal como anuncia la consigna estarán absolutamente en pelotas.



Convocan:
Cauqueninos Unidos
Centro Cultural la Batuta
Cabildo Barrio Estación



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13/05/2010

:: Rodrigo Lira en Casa de Enrique Lihn ::



SOBRE EL REGISTRO

"Le envié recado a Rodrigo Lira para que se sumara a un grupo de poetas jóvenes, en el escenario de uso - el segundo piso de una casa en punta de diamante, que parecía un lanchón cargado de libros. Estábamos en enero del 81, partía yo a Nueva York y quería hacer un registro, grabadora en mano, de lo que me confiaran los poetas jóvenes, con la intención de presentarlos en ese más allá. Se reunieron Gregory Cohen, Roberto Brodsky, Mauricio Electorat, Diego Maquieira y el pintor Gacitúa. A éste se le ocurrió invitar a un amigo suyo que acababa de comprarse una cámara de video. Se hizo, pues, el registro en video cassette de esa sesión. Rodrigo se lució. Como si hubiera sido un dirigente sindical, hizo un descarnado y razonable diagnóstico de la situación política en Chile. Sólo una vez, al declinar la tarde, desplazó el foco hacia su situación personal. Simplifico: sus problemas de carácter eran el resultado de su frustración erótico-sentimental (...)

Le pedimos que leyera algo frente a la cámara. Se disfrazó, entonces, de don Gerardo de Pompier (el coautor personaje de "La Orquesta de Cristal"), que en su opinión debía ser un caballero alemán, con los elementos del atuendo que encontró a mano - el tarro de pelo, la levita - incorporándole una corbata de fantasía y se sentó en mi trono de mimbre (...) leyó de memoria, apoyándose de reojo en el libreto que traía en su carpeta, enriqueciéndolo con algunos "ripios" como los viejos actores de Teatro Carpa. Seguramente lo había interpretado en otras ocasiones (...) Lira quería devolver, literalmente, la palabra al escenario, acercarla a la acción a través de la actuación. Como no encontrara trabajo como actor de spots publicitarios, tuvo el ánimo desesperado, días antes de suicidarse, de concursar en 'Cuánto vale el show', un programa del Canal 11 en el concursan, patéticamente, por una soldada de entusiasmo o de depresión, según el monto que le fije el jurado, los cantantes, actores, bailarines y mimos anónimos. Rodrigo interpretó dos veces el papel de Otello, como actor cómico y dramático. Lo felicitaron por luchar contra el apagón cultural y le pagaron una pequeña suma"


Enrique Lihn, 1983
Extrato del prólogo de "Proyecto de Obras Completas".-



(...)

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