Va por la vida levantando telones dramáticos, enfocando tensión; hombres, mujeres y niños fantásticos y a veces anti-normales, revolcados todos en la compota plástica de una occidentalidad tenebrosa, dependiente de ácidos, en búsqueda. A él lo sitúan en un patíbulo de intelectuales que no le simpatiza, o a veces sí, pero en lo esencial no le simpatiza porque las voces del cine, las imágenes, la poesía, la entregan los personajes de los márgenes, de la orilla, que están fuera de lo establecido, aquellos cuya voz sólo se encuentra en el arte y su esplendor; las creencias, la intuición, las herencias habladas que son nuestra propia cordillera. Lee el texto completo en el blog http://donaom.blogspot.com/
Primera revista de difusión cultural online de Santiago (de primer corte)