Obedeciendo órdenes judiciales, la policía de investigaciones ha procedido en los últimos días al cierre y confiscación de equipos de algunas radios comunitarias de la zona de Valparaíso, afectando a una amplia y variada gama de ciudadanos, organizaciones sociales, juntas de vecinos, colectivos culturales, artistas y niños. ¿El delito? Participación en la utilización de un espacio público, con fines culturales. No es la idea adoptar una posición antojadiza sobre el tema. Estamos ante una situación a todas luces arbitraria, que en la práctica, contradice el espíritu de cualquier sociedad moderna. Porque, ¿es justo que una persona que se dedica a lucrar con un dial de la frecuencia modulada – que por ley es de todos los chilenos – se querelle contra quienes no quieren ser como él? ¿Por qué ese señor puede ganar dinero haciendo radio, y nosotros como ciudadanos no podemos hacer lo mismo (radio) pero sin ánimo de lucro? Simplemente, estamos ante otra muestra del robo legal que día a día re...
Primera revista de difusión cultural online de Santiago (de primer corte)