La ayuda se ha esperado demasiado y los Cauqueninos no quieren, porque no pueden, seguir este dilatado y triste ritmo del damnificado anónimo.... El terremoto que queda roncando en un pequeño mensaje, las paredes apenas trizadas o el testimonio amargo de los platos que aun no reponemos, son una figura pobre de lo que en Cauquenes late: Allá son las calles sin sus casas, son los niños sin colegios, es no techo es no abrigo y es lluvia porque ya es Invierno. Por Amanda Durán La ayuda se ha esperado demasiado y los Cauqueninos no quieren, porque no pueden, seguir este dilatado y triste ritmo del damnificado anónimo. Es así como una delegación ha decidido llevar ventaja a la resignación y a la angustia y emprende viaje a Santiago, donde -como dicen- están quienes toman las decisiones y los medios de comunicación que pueden hacer eco de su demanda: pasar de damnificados a ciudadanos proactivos y propositivos en las soluciones. Participar en la toma de decisiones de aquello que incumbe sus ...
Primera revista de difusión cultural online de Santiago (de primer corte)