
Iconoclasistas, de Argentina para Latinoamérica
Casi hijos del 2001, esa bisagra en la historia argentina contemporánea. O quizás, también, herederos de la tradición del GAC, el Grupo de Arte Callejero que con desenfadada originalidad interpeló no sólo al poder sino a la sociedad trasandina toda, combatiendo la impunidad, allá por los 90, cuando corrían los años febriles del gobierno menemista.
Se trata de iconoclasistas, un colectivo gráfico argentino, que se define como un laboratorio de recursos en ilustración, diseño e información para ser usados en la lucha contra los discursos del neoliberalismo
Se trata de iconoclasistas, un colectivo gráfico argentino, que se define como un laboratorio de recursos en ilustración, diseño e información para ser usados en la lucha contra los discursos del neoliberalismo
Por Felipe Montalva
Desde Buenos Aires
Si en el nuevo milenio la lucha contra el capitalismo es en todos los frentes, iconoclasistas aporta historizando, mapeando, educando y, en definitiva, contra-informando para apoyar las luchas de organizaciones populares. “Somos una herramienta”, dice Pablo, uno de los miembros del colectivo, “Un facilitador, un impulsor, un pretexto. Pero, además, somos comunicadores y buscamos generar un diálogo con aquellos que reciben nuestros materiales; producirles alguna conmoción, socializar información, agitar subjetividades que impulsen prácticas”. Con este sentido, producen potentes recursos con una estética muy propia: Sea imágenes intervenidas, o un cómic, o afiches, boletines y diseños para estampar poleras. Es Agit-pop. Pop de agitación.
Boletines como "Cosmovisión rebelde", afiches histórico-informativos como "Nuestra señora de la rebeldía", con un resumen de latinoamerican@s revolucionari@s, "La trenza insurrecta", con la historia de las rebeldías en este continente, desde 1492 hasta hoy, y "El arbolazo", sobre las revueltas populares en Argentina, son distribuidos por el grupo directamente o a través de su web. Es de libre circulación: "El material se puede tergiversar, apropiar, reproducir y difundir siempre que no sea con fines comerciales”, señala Julia, miembro del grupo. “Esto depende mucho también de las temáticas que vamos trabajando; por ejemplo, ‘La cosmovisión rebelde del saqueo neoloconial’ fue muy utilizado por las asambleas socio-ambientales de todo el país que, justamente, están organizadas en torno a estas problemáticas, como transgénicos, megaminería y saqueo petrolero”.
Un observador algo desinformado podría pensar que la estética de las ilustraciones, tributaria del cómic, y su coqueteo con la estética pop, aleja el planteo gráfico de iconoclasistas de algunos modelos más convencionales de la gráfica antisistémica, por ejemplo, la setentera de la izquierda latinoamericana. No es así. Es Julia quien responde: “Nunca lo pensamos como un alejamiento sino como una propuesta renovada pero que recoge ese legado. La idea siempre fue poder interpelar no sólo a personas que ya están activando en sus espacios de resistencia y transformación sino también a una nueva subjetividad política que surgió fuerte a partir del 19 y 20 de diciembre de 2001 con activismo cultural, medios alternativos de comunicación y movimientos barriales de desocupados”.
Boletines como "Cosmovisión rebelde", afiches histórico-informativos como "Nuestra señora de la rebeldía", con un resumen de latinoamerican@s revolucionari@s, "La trenza insurrecta", con la historia de las rebeldías en este continente, desde 1492 hasta hoy, y "El arbolazo", sobre las revueltas populares en Argentina, son distribuidos por el grupo directamente o a través de su web. Es de libre circulación: "El material se puede tergiversar, apropiar, reproducir y difundir siempre que no sea con fines comerciales”, señala Julia, miembro del grupo. “Esto depende mucho también de las temáticas que vamos trabajando; por ejemplo, ‘La cosmovisión rebelde del saqueo neoloconial’ fue muy utilizado por las asambleas socio-ambientales de todo el país que, justamente, están organizadas en torno a estas problemáticas, como transgénicos, megaminería y saqueo petrolero”.
Un observador algo desinformado podría pensar que la estética de las ilustraciones, tributaria del cómic, y su coqueteo con la estética pop, aleja el planteo gráfico de iconoclasistas de algunos modelos más convencionales de la gráfica antisistémica, por ejemplo, la setentera de la izquierda latinoamericana. No es así. Es Julia quien responde: “Nunca lo pensamos como un alejamiento sino como una propuesta renovada pero que recoge ese legado. La idea siempre fue poder interpelar no sólo a personas que ya están activando en sus espacios de resistencia y transformación sino también a una nueva subjetividad política que surgió fuerte a partir del 19 y 20 de diciembre de 2001 con activismo cultural, medios alternativos de comunicación y movimientos barriales de desocupados”.

-¿Cómo deciden qué información poner en vuestros afiches y a qué temas entrarle, cada vez?
“Los temas van surgiendo de acuerdo a la sensibilidad del momento, los intereses, las ganas de trabajar con alguna temática; o las coordenadas históricas, por ejemplo, el 2009 se cumplieron 40 años del Cordobazo (y una serie de puebladas o “azos” a nivel nacional) y teníamos la idea de trabajar una genealogía de las revueltas populares, que fue finalmente lo que salió”, dice Pablo.
-¿Cómo el agit pop no se vuelve puro gesto? ¿Cómo no ser cosificado por el discurso hegemónico?
Es Julia, quien contesta: “No creemos que con una sola práctica uno vaya a cambiar un estado de situación... Así que sí, muchas veces el agit-pop se vuelve un gesto que pasa a formar parte de un horizonte de sentido donde la práctica política penetra en todos los niveles de la vida cotidiana. El riesgo a ser cosificado es alto, la posibilidad de vaciado de sentido está presente, por eso siempre estamos generando nuevas herramientas, dispositivos, prácticas, inventando, explorando, atentos”.
“Los temas van surgiendo de acuerdo a la sensibilidad del momento, los intereses, las ganas de trabajar con alguna temática; o las coordenadas históricas, por ejemplo, el 2009 se cumplieron 40 años del Cordobazo (y una serie de puebladas o “azos” a nivel nacional) y teníamos la idea de trabajar una genealogía de las revueltas populares, que fue finalmente lo que salió”, dice Pablo.
-¿Cómo el agit pop no se vuelve puro gesto? ¿Cómo no ser cosificado por el discurso hegemónico?
Es Julia, quien contesta: “No creemos que con una sola práctica uno vaya a cambiar un estado de situación... Así que sí, muchas veces el agit-pop se vuelve un gesto que pasa a formar parte de un horizonte de sentido donde la práctica política penetra en todos los niveles de la vida cotidiana. El riesgo a ser cosificado es alto, la posibilidad de vaciado de sentido está presente, por eso siempre estamos generando nuevas herramientas, dispositivos, prácticas, inventando, explorando, atentos”.

Recursos rebeldes a granel desde su página web:
http://www.iconoclasistas.com.ar
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